Oído y garganta
Tubos de ventilación del oído
Líquido drenado, audición recuperada y menos infecciones.
- Duración de la operación
- 15–20 minutos
- Anestesia
- General en niños · local posible en adultos
- Estancia en el hospital
- Ambulatoria
- Vuelta al trabajo
- Al día siguiente
- Resultado final
- Mejoría inmediata de la audición
Detrás del tímpano se encuentra el oído medio, un pequeño espacio lleno de aire que transmite el sonido al oído interno. Se ventila a través de la trompa de Eustaquio, que llega hasta la parte posterior de la nariz. En los niños esta trompa es corta y se obstruye con facilidad, por resfriados, alergias o adenoides hipertróficas, y cuando se obstruye, se acumula líquido detrás del tímpano. Los médicos lo llaman otitis media con efusión (otitis serosa); los padres lo conocen como mocos en el oído. La audición se vuelve amortiguada, como bajo el agua, y el líquido estancado favorece una infección tras otra.
La cirugía de tubos de ventilación, también conocida como colocación de drenajes transtimpánicos o timpanostomía, es el tratamiento estándar cuando el líquido no desaparece por sí solo. A través de una incisión diminuta en el tímpano se coloca un tubo de unos milímetros de diámetro. Drena el líquido, deja entrar aire en el oído medio y da tiempo a la trompa de Eustaquio para madurar o recuperarse. La audición mejora de inmediato.
Cuándo se recomiendan los tubos
El líquido detrás del tímpano desaparece a menudo por sí solo en cuestión de semanas, así que el Dr. Teker no se precipita hacia la cirugía. Los tubos se aconsejan cuando el líquido ha persistido unos tres meses con una pérdida de audición medible, cuando las infecciones se repiten a pesar del tratamiento, cuando el habla o el aprendizaje del niño se están viendo afectados o cuando la presión está retrayendo el tímpano hacia dentro. En los adultos, los motivos habituales son el líquido persistente, los problemas de presión o la necesidad de volar o bucear con el oído taponado.
El procedimiento
Dura de quince a veinte minutos. Bajo el microscopio quirúrgico, el Dr. Teker hace una pequeña incisión en el tímpano, aspira el líquido, que con frecuencia es espeso y parecido al pegamento, y coloca el tubo en la incisión. Los niños reciben una anestesia general breve y están en casa en pocas horas. En los adultos, a menudo puede hacerse en la clínica con anestesia local. Si unas adenoides hipertróficas son la razón por la que los oídos no pueden ventilarse, se extirpan en la misma sesión, lo que reduce mucho la probabilidad de que el líquido vuelva.
La vida con tubos
Los tubos no se notan y no requieren cuidados diarios. Un poco de secreción en los primeros días es normal, y una infección de oído mientras el tubo está colocado se manifiesta como secreción y no como dolor, y se trata con gotas. Nadar en la superficie suele ser seguro; es mejor evitar bucear y el agua sucia. A lo largo de seis a dieciocho meses el tímpano va expulsando el tubo poco a poco y el pequeño orificio cicatriza. Las revisiones cada pocos meses siguen el proceso y confirman que la audición se mantiene normal.
Por qué importa
Una audición amortiguada en un niño pequeño afecta al habla, a la atención y al comportamiento de formas que es fácil confundir con otra cosa. Recuperar una audición clara con un procedimiento de quince minutos es, para muchas familias, uno de los tratamientos más inmediatamente gratificantes de la otorrinolaringología.
Cómo se realiza la operación
Cómo se realiza la operación
- 01
Audiometría y exploración
Una audiometría y una timpanometría confirman la presencia de líquido detrás del tímpano. El Dr. Teker examina los oídos con un microscopio.
- 02
Anestesia
Los niños reciben una anestesia general breve. En los adultos, el procedimiento puede hacerse a menudo en la clínica con anestesia local.
- 03
Miringotomía
Bajo el microscopio se hace una incisión diminuta en el tímpano, en una zona segura alejada de los huesecillos del oído.
- 04
Drenaje del líquido
El líquido atrapado, a menudo espeso como pegamento, se aspira con suavidad del oído medio.
- 05
Colocación del tubo
En la incisión se coloca un tubo de ventilación de unos milímetros de diámetro. Mantiene el oído medio aireado mientras la trompa natural que va del oído a la garganta se recupera.
- 06
Adenoides si es necesario
Si unas adenoides hipertróficas están bloqueando la ventilación del oído, se extirpan bajo la misma anestesia.
Recuperación, paso a paso
Recuperación, paso a paso
- Día 1
A casa en pocas horas. La audición suele mejorar de inmediato. Es normal que salga un poco de secreción del oído durante uno o dos días.
- Semana 1
Actividad normal, colegio y trabajo. Pueden recetarse gotas para el oído durante unos días.
- Semanas 2–4
En los niños, el habla y la atención suelen mejorar de forma notable. Una audiometría de control confirma el resultado.
- Meses 6–18
El tubo va saliendo poco a poco del tímpano por sí solo y el pequeño orificio se cierra.
- De forma continuada
Revisiones cada pocos meses mientras el tubo esté colocado.
Una nota sobre los riesgos
La colocación de tubos de ventilación es muy segura. El problema más frecuente es la secreción del oído por una infección mientras el tubo está colocado, que se trata con gotas. En raras ocasiones el pequeño orificio del tímpano no se cierra después de que el tubo se desprenda y necesita una reparación menor. Es frecuente que quede una cicatriz fina en el tímpano, que no afecta a la audición. El líquido puede reaparecer cuando el tubo ya ha salido, y un pequeño número de niños necesita una segunda colocación. Los riesgos anestésicos son mínimos en un procedimiento tan breve.
Preguntas frecuentes
Preguntas de los pacientes
¿Cuánto tiempo permanecen los tubos?
Los tubos estándar permanecen entre seis y dieciocho meses y se desprenden por sí solos a medida que cicatriza el tímpano. Cuando se prevé que el problema persista, se utilizan tubos de mayor duración.
¿Puede mi hijo nadar con los tubos?
Nadar en la superficie en piscinas limpias suele ser seguro. El Dr. Teker aconseja evitar bucear y el agua sucia, y puede recomendar tapones para el baño con agua jabonosa.
¿Los tubos duelen?
No. Una vez colocados no se notan. El procedimiento en sí se realiza dormido en los niños, y cualquier molestia posterior es mínima.
¿Y si el líquido vuelve después de que el tubo se desprenda?
Para entonces la mayoría de los niños ya han superado el problema. Si el líquido vuelve con pérdida de audición, puede colocarse un segundo tubo, a menudo junto con la extirpación de las adenoides.
¿Los adultos necesitan anestesia general?
Normalmente no. En los adultos, el tubo puede colocarse a menudo en la clínica en pocos minutos, con gotas o una inyección de anestesia local.
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